Foto de Jeswin Thomas, Burst

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Las personas jóvenes de todo el mundo están condicionadas por sistemas -ya sean políticos, educativos, culturales y un sinfín de otros-. Cuando ayudamos a influir sobre esos sistemas para que funcionen mejor para las personas jóvenes, generamos un impacto mayor que además es duradero, ya que incluso después de que un programa o intervención concluya, un cambio a nivel sistémico permanece.

Para llevar a cabo un cambio sistémico, es fundamental comprender y abordar las necesidades de nuestras entidades socias. Durante un reciente proyecto de evaluación que realizamos, esto significó entender a los sistemas educativos involucrados -tanto desde la administración de sus centros educativos, como de las partes interesadas del gobierno-, así como al personal docente que trabaja con estudiantes jóvenes.

Recientemente, un equipo interdisciplinario de la IYF distribuido a lo largo de múltiples proyectos y países, se reunió para evaluar mediante la realización de entrevistas y encuestas con informantes clave, los retos para la enseñanza en línea a los que se enfrenta el personal docente de dos de los mayores sistemas de educación y formación técnica y profesional (EFTP) de México. Estas instituciones preparan a jóvenes para el empleo en más de 50 sectores diferentes. Nuestra evaluación tuvo como base las respuestas de 9,500 docentes de todo el país. Así que ya sea quete encuentres realizando una evaluación de las capacidades y necesidades de algún sistema educativo o que simplemente estés leyendo para conocer más acerca de la IYF, confiamos en que nuestras recomendaciones y recursos descritos a continuación serán de gran utilidad:

Aprovechar las alianzas y colaboraciones existentes. Para ello, recurrimos directamente a las perspectivas y experiencias de docentes y personal directivo que trabajan en EFTP en México, aprovechando las sólidas relaciones que mantenemos con los subsistemas, respetando las estructuras organizativas y enfocándonos además en el valor de la evaluación para las instituciones mismas. Reconociendo el valor de contar con una red de colaboración amplia, trabajamos además con el Instituto Trivium, una organización de apoyo al sector educativo en México cuya red de entidades colaboradoras complementó y amplió nuestra propia red. Gracias a esta amplia colaboración, pudimos distribuir la encuesta a casi todo el personal docente contemplado dentro de los centros de educación y formación técnica y profesional en cuestión.

Definir tu objetivo específico. Existen por supuesto, muchos ángulos desde los cuales evaluar un sistema educativo, por lo que es fundamental definir el objetivo de la evaluación a realizar. ¿Pretendes fortalecer algún elemento del sistema en particular -como por ejemplo, aumentar el acceso del alumnado a recursos en línea o mejorar la vinculación entre docentes y el estudiantado que participa de forma digital-? ¿Hay preguntas específicas que las entidades socias desean incluir? IYF, por ejemplo, suele servir de puente entre el sector educativo y el sector privado, analizando cómo los planes de estudio se ajustan a las necesidades del mercado y a las prioridades de las empresas. Para nuestra más reciente tarea, quisimos entender cómo podíamos apoyar mejor al personal docente para que les resultara más fácil impartir cursos de formación de alto impacto a través de medios digitales. Con base en nuestros hallazgos, teníamos por un lado la oportunidad de introducir nuevas herramientas de software para docentes y por otro, potenciar el uso de las herramientas digitales ya existentes. Así entonces, configuramos nuestra intervención de acuerdo con estas alternativas.

Utilizar los datos para extraer los "puntos débiles." Para entender mejor el contexto de la capacitación a través de medios digitales en los centros de capacitación profesional y técnica en México, nuestra evaluación utilizó 20 entrevistas con informantes clave y una encuesta de amplio alcance con más de 9,500 respuestas. Nos apoyamos en las entrevistas con el personal directivo para sentar una base que nos permitiera comprender de forma general el funcionamiento. No obstante, sabíamos que la evaluación había de ser práctica y traducirse en recomendaciones concretas, por lo que las entrevistas con docentes y la encuesta se centraron en los "puntos débiles" (es decir, en desafíos clasificados y delimitados) que dificultaban el trabajo principal del personal docente. Al eliminar los puntos débiles, hacemos que la tecnología deje de ser una carga y se convierta en una herramienta accesible y de gran valor, un súper instrumento.

¡Compartir hallazgos y actuar! Más vale ver que creer ¿no es así? Si se realiza una evaluación y nadie la utiliza, ¿realmente ha servido de algo? Puede resultar muy SENCILLO plantearse el finalizar la evaluación como si de haber llegado a la línea de meta se tratara. Realizar una investigación puede conllevar un gran esfuerzo, pero deberíamos considerar la evaluación, como el ejercicio de calentamiento realizado previo a la carrera. El verdadero trabajo viene después, cuando tomamos las conclusiones, las compartimos y apoyamos los cambios necesarios para fortalecer los sistemas de capacitación profesional y técnica para jóvenes.

Cuando hablamos de identificar las tecnologías más adecuadas, el equipo de la IYF se centra en lo que las personas jóvenes ya están utilizando, así como en aquellas opciones que puedan ofrecer contenidos dinámicos y atractivos. Durante evaluación realizada en los sistemas de capacitación profesional y técnica en México, descubrimos por ejemplo que WhatsApp es la herramienta líder y la plataforma tecnológica más importante para posibilitar el aprendizaje a distancia. Esto nos lleva a que alineemos nuestra oferta educativa con el ecosistema de WhatsApp, a la vez que tomamos medidas para mitigar los riesgos inherentes a la comunicación 1:1 entre personas adultas y jóvenes a través de plataformas encriptadas. Cuando evaluamos las necesidades específicas al personal docente, descubrimos además su deseo de contar con recursos de aprendizaje gamificados, así como con mayores herramientas para registrar y dar seguimiento tanto la asistencia como la participación de sus estudiantes. Razón por la cual dirigimos nuestra atención sobre dichos aspectos y exploramos el uso de otros paquetes de software educativo como Territorium y Thinkific.

En IYF, estamos comprometidos con traducir nuestros hallazgos en cambios perceptibles para el personal docente y estudiantes de los sistemas de educación y formación técnica y profesional en México y utilizaremos los aprendizajes adquiridos en nuestro proceso de evaluación para replantear nuestras herramientas de evaluación y poder utilizarlas en otros sistemas alrededor del mundo.

Así entonces, esperamos que a la hora de evaluar las capacidades de otros sistemas educativos pongas en práctica estas recomendaciones y adaptes las herramientas de evaluación a las necesidades propias de tu organización o proyecto. Para ello, ponemos a tu disposición la encuesta que utilizamos, tanto en inglés como en español, para que puedas utilizarla a tu antojo y de acuerdo a tus necesidades. Recuerda que nos encantaría conocer tus opiniones y experiencias, así que no dudes en contactarnos por correo electrónico a: [email protected].

Se necesitan sistemas educativos extraordinarios para las personas jóvenes y en IYF nos entusiasma el poder desarrollarlos junto contigo.

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